Mientras yo lo miraba intentando desnudarle el cerebro, él observaba sin mucha atención las luces de las calles que pasaban. Hablamos interesadamente durante varios minutos, luego la conversación no tuvo más importancia de que él era el que hablaba, y que me hablaba a mí.
-Parece que se ha acabado la conversación. Últimamente no me cuentas nada importante.Digo yo que algo debe pasar en tu vida, y teniendo en cuenta que sólo me cuentas algún detalle, a veces...
-Recuérdame eso la próxima vez que evite decirte algo.
-¿Cuándo has evitado decirme algo? ¿Y cómo sabré si lo haces?
Ahora es cuando tendría que decir:
-Pues, por ejemplo, cuando te miro, como ahora, con ganas de besarte, y sé que tú deseas que lo haga. Pero nunca digo ni hago nada, y vuelve el maldito silencio incómodo. Entonces tú me preguntas: tienes sueño, ¿verdad? y yo te digo que sí, sólo para acercarme cuando me invitas a acostarme en tus muslos, para que descanse. Y sabrás que lo hago, porque mientras estoy tan cerca de ti, como ahora, soy incapaz de hacer cualquier otra cosa que no sea desear quedarme así siempre.
Pero dice:
-Pues, por ejemplo, cuando te digo que no tengo ganas de hablar de algo. Sí, creo que esos han sido los momentos más importantes.
Y ahora es cuando los sueños de Itchy, clinc, se rompen.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Hace días que no duermo, por si acaso al despertarme veo que todo ha sido un sueño.
Sobran las palabras.
Publicar un comentario